Cuando éramos jóvenes nos acortamos las polleras e inventamos la minifalda, ejerciendo la libertad de mostrar nuestras piernas. Después nos calzamos el jean, cuando los pantalones eran “solo para los hombres”. Hace algunos años, muchas nos dejamos de teñir las canas, contra todo mandato de eterna juventud.

Venimos revolucionando la moda desde hace años ¿De verdad pensaron que íbamos a dejar de hacerlo después de cumplir 60?

Hasta el último día, entre risas y abrazos, vamos a seguir explorando formas de vestirnos y mostrarnos.

Aunque muchxs todavía no se dieron cuenta, envejecer está de moda, y nosotras ya estamos en la última tendencia.

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