Encuentros2023-10-02T22:44:58+00:00

Tercer encuentro

De la religión a la tecnología: por qué la inmortalidad empieza a discutirse en serio

Las declaraciones de Elon Musk en Davos, los avances científicos y una discusión que cruza privilegio, desigualdad y tiempo vuelven a poner en escena una pregunta incómoda: quiénes podrán vivir más y en qué condiciones

Who wants to live forever…”, canta Freddie Mercury. Pero no suena en la sala, sino en en el corazón y la memoria. Porque no es aquella escena de Highlander que todavía nos hace llorar. No es Connor sosteniendo la mano arrugada y vieja de Heather mientras la Queen pregunta “who dares to love forever…”. Es Elon Musk, en la sala principal del World Economic Forum de Davos, diciendo que el envejecimiento “es un problema muy solucionable”. Que cuando se entienda qué lo causa, probablemente resulte “increíblemente obvio”.

La frase se volvió meme, chiste, clip viral. Otra exageración de Musk, se escribió en redes. Otra provocación del empresario que habla de colonizar Marte como quien habla del tránsito. Pero hay frases que, si se las escucha con menos ironía, cambian de peso. Porque lo que Musk estaba diciendo no era solo algo sobre biología. Estaba sugiriendo que la muerte —eso que durante siglos organizó religiones, culturas, proyectos de vida— podría empezar a ser tratada como un problema técnico. Nos reímos porque tomarlo en serio incomoda.

Lo que Musk dijo en Davos no aparece aislado. Forma parte de un clima más amplio, que varios medios internacionales vienen registrando desde hace tiempo. The Guardian lo sintetizó sin vueltas al describir la nueva obsesión de ciertas élites: “Para ellos, el envejecimiento es un problema técnico que puede —y va a— ser arreglado”. No como promesa científica cerrada, sino como conducta observable. Inversiones millonarias, clínicas privadas, startups de longevidad, tratamientos experimentales, agendas públicas y privadas organizadas alrededor de una misma idea: vivir más.

No importa todavía si eso es posible o no. Importa que hay gente con poder que se comporta como si lo fuera.

Ese universo no es marginal ni excéntrico. Está compuesto por empresarios tecnológicos, CEOs de grandes compañías, fondos de inversión y referentes del biohacking. Se mueve entre Silicon Valley, universidades, laboratorios y clínicas exclusivas. La obsesión tampoco es nueva. Ya hace una década, Newsweek advertía que la idea de vivir no solo unos años más, sino “un siglo o incluso varios cientos de años más”, empezaba a convertirse en uno de los temas más controversiales del siglo que venía.

Hoy esa ambición se organiza alrededor de un concepto que circula cada vez con más naturalidad: longevity escape velocity. La hipótesis plantea que podría llegar un momento en el que los avances científicos permitan ganar más años de vida de los que se pierden por el paso del tiempo. No vivir para siempre hoy, sino vivir lo suficiente como para llegar al próximo avance. Y después al siguiente.

Dicho de manera menos abstracta: si los 60 de hoy ya no se parecen a los 60 de hace medio siglo, quienes lleguen bien a los 80 podrían encontrarse con un menú de opciones terapéuticas para frenar o modificar procesos de envejecimiento que hoy todavía están en fase experimental. Postergar la muerte, un poco más cada vez. En ese marco, la inmortalidad no aparece como un derecho humano universal, sino como un privilegio anticipado.

La obsesión por vencer laLa obsesión por vencer la muerte moviliza inversiones millonarias en Silicon Valley (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mientras el debate público oscila entre la fascinación y la burla, en los laboratorios pasan cosas concretas. Investigaciones recientes asociadas a Harvard University lograron resultados que explican por qué el tema dejó de ser pura especulación. Estudios sobre reprogramación epigenética mostraron que es posible restaurar funciones visuales en modelos animales envejecidos, incluso en cuadros que simulan el glaucoma, una de las principales causas de ceguera irreversible asociada a la edad.

El procedimiento no modifica el ADN, sino la forma en que ciertos genes se expresan. En términos simples: células adultas recuperan características funcionales más jóvenes. No es inmortalidad. No es vivir para siempre. Es algo más acotado y, por eso mismo, más inquietante: rejuvenecimiento funcional localizado. La ciencia no entra por la puerta de la eternidad. Entra por la de la cura: visión, órganos, funciones. Pero al hacerlo, corre un límite que durante siglos pareció inamovible. No estamos cerca de la inmortalidad. Estamos cerca de empezar a creer que el envejecimiento podría ser, al menos en parte, opcional.

En The Good Place, aquella comedia preciosa sobre el paraíso, los humanos llegan finalmente a un lugar perfecto: sin dolor, sin enfermedad, sin carencias. Con el paso de los siglos, después de haber hecho todo y aprendido todo, algo se apaga. No están tristes. No sufren. Simplemente dejan de desear. Para que la experiencia vuelva a tener sentido, tienen que inventar una salida. Una puerta. Un final posible. Porque, ya sabemos, la vida importa porque termina.

En nuestras pampas, nos lo contó Jorge Luis Borges en El inmortal, ese mundo de trogloditas eternos. Al fin de cuentas, dice, la mayoría de las religiones de Occidente cree en la inmortalidad. Solo que dejan la libertad para el primer siglo y dedican el resto al premio o al castigo. “Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable o lo azaroso”, mientras que entre los inmortales “no hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos. Nada puede ocurrir una sola vez, nada es necesariamente precario”.

Ese desplazamiento es el que ya había analizado Yuval Noah Harari en Homo Deus hace años. Allí plantea que uno de los grandes proyectos del siglo XXI será la búsqueda de la inmortalidad biológica. La muerte deja de ser misterio, castigo o designio. Pasa a ser falla técnica. Harari no está tan convencido de que esa posibilidad sea, como dice Musk, sencilla, o acaso “obvia”. Lo que señala es que el solo hecho de imaginarla como posible cambia la forma en que pensamos la vida, el tiempo y los límites humanos.

El contraste se vuelve más nítido en el contrapunto con el biogerontólogo Aubrey de Grey, uno de los defensores más radicales de la longevidad extrema. De Grey sostiene que el envejecimiento es un conjunto de daños acumulativos reparables y que “la primera persona que vivirá hasta los 150 años probablemente ya nació”. Para él, el problema es científico y moral: si se puede, hay que hacerlo. Se incluye a sí mismo en esa proyección: si se llega relativamente sano a las próximas décadas, supone que la ciencia habrá encontrado la manera.

El biogerontólogo Aubrey de GreyEl biogerontólogo Aubrey de Grey es uno de los defensores más radicales de la longevidad extrema (Wikimedia)

Harari no niega la posibilidad técnica. El desacuerdo es otro. Incluso si se pudiera, advierte, las consecuencias sociales serían profundas. Una longevidad extendida ampliaría desigualdades biológicas; la finitud organiza el deseo, los proyectos y el sentido; sociedades donde nadie muere tienden a volverse rígidas, poco permeables al cambio. Musk lo formula como ingeniero. Harari lo piensa como historiador del poder. Y ahí aparece la pregunta que rara vez ocupa los titulares tecnológicos: ¿quién va a vivir más?

Si los avances en longevidad llegan primero —como suele ocurrir— a quienes pueden pagarlos, se abriría una nueva forma de desigualdad: la desigualdad temporal. Décadas adicionales de vida activa concentradas en determinados grupos. Herencias que no serían solo económicas, sino biológicas. Como advirtió The Guardian, los multimillonarios tecnológicos están obsesionados con encontrar el secreto de una vida más larga, pero esos esfuerzos no se derraman sobre el resto.

Incluso en un escenario de acceso más amplio, las preguntas serían estructurales: trabajo, jubilación, herencia, impacto ambiental. ¿Qué pasa cuando el tiempo deja de ser un recurso escaso? ¿Cómo cambia el deseo cuando el futuro se alarga indefinidamente?

Con los avances en longevidadCon los avances en longevidad se abriría una nueva forma de desigualdad (Imagen Ilustrativa Infobae)

En América Latina, y en la Argentina, donde la discusión sigue centrada en cómo llegar a viejo con ingresos, salud y cuidados, el contraste es todavía más fuerte. Mientras una élite global discute cómo no morirse, millones de personas siguen peleando por algo mucho más básico: llegar a la vejez, no hacerlo solos, no empobrecerse al envejecer. Porque no se envejece igual en todas las regiones, ni en todas las clases sociales ni en todas las comunidades. La seguridad del entorno, las opciones vitales, el acceso a la salud, la alimentación, el trabajo, los proyectos de vida marcan para muchos otros finales, que nada tienen que ver con el debate sobre cuándo morir… de viejo.

De todas maneras, cuando hablamos de longevidad hablamos, en general, de esa posibilidad. Ya está claro, y probado por las estadísticas, que vivimos más que nunca. Las élites billonarias y biotecnológicas anuncian que viviremos más de cien años y juegan con la idea de la inmortalidad. La pregunta ya no es solo si podemos vivir todavía más, sino qué hacemos con esa vida más larga, cómo se distribuye y bajo qué condiciones. En un tiempo más temprano que tarde, puede el problema ya no sea si podemos vivir para siempre. La cuestión será cuántos, quiénes, cómo. Qué vamos a hacer con el tiempo que ya ganamos. Porque, como diría Borges, tal vez sea en el azar y la precariedad, donde todavía encontramos el sentido de la vida.

Segundo encuentro

La marea plateada avanza y se prepara para mojar las costas de Chapadmalal en el II Encuentro Nacional de la Revolución de las Viejas. Nos reuniremos mujeres de todo el país que seamos parte de este movimiento feminista y antiedadista, para potenciar el trabajo que venimos cultivando desde hace ya dos años. Nos toca vernos las caras, los cuerpos, escuchar nuestras historias, para seguir avanzando en nuestra militancia. Tres días de encuentros, talleres temáticos, plenarios, conversatorios y charlas, actividades recreativas y artísticas, en donde nos atravesarán los feminismos, la lucha contra la discriminación por edad y muchos otros temas que forman parte del trabajo diario de cada una de nuestras grupas. 

Cronograma

VIERNES 1 DE ABRIL
8:00 Inicio de acreditación Hall Hotel 5
9:00 a 10:00 Desayuno Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
12:00 a 13:00 Almuerzo Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
14:00 Las viejas caminamos juntas. Recorremos el complejo y conocemos su historia.
Salimos del Hall Hotel 5 / Hall Hotel 9
16:00 Acto de apertura- Bienvenida al encuentro y cierre musical. Participarán invitadas especiales y funcionarias. Explanada Hotel 5
17:00 “Marihuana para viejas”. Charla a cargo de Mamá Cultiva. Hall del Hotel 5
20:00 a 21:00 Cena Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
22:00 Peña y show de talentos. Hall del Hotel 5

SÁBADO 2 DE ABRIL

10:00 a 12:00 Talleres (oferta y ubicación en las carteleras) Hotel 5 / Hotel 9
12:00 a 13:00 Almuerzo Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
14:00 a 16:00 Talleres (oferta y ubicación en las carteleras) Hotel 5 / Hotel 9
16:00 Cierre y conclusiones de los talleres. Hotel 5 / Hotel 9
18:00 a 19:00 Charla – Taller de Formación en género y diversidad con perspectiva edadista para la Transformación Político- Cultural (Organiza el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad)
20:00 a 21:00 Cena Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
22:00 Show musical con Los amados. Teatro Hotel 9

DOMINGO 3 DE ABRIL
8:00 a 9:00 Desayuno Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
10:00 a 12:00 Ceremonia y marcha de los pañuelos plateados. Actividad participativa de cierre. Inauguramos el “Banco Plateado” y marchamos hacia la playa. Explanada Hotel 5.
12:00 a 13:00 Almuerzo Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)
14:00 a 15:00 Acto de cierre del Encuentro. Presentación de conclusiones despedida. Explanada Hotel 5
18:00 Check out
20:00 a 21:00 Cena Comedor Hotel 5 / Comedor Hotel 9 (según dónde duermas)

¿Dónde y cuándo sucederá el encuentro?

El II Encuentro Nacional de La Revolución de las Viejas tendrá lugar el 1, 2 y 3 (viernes, sábado y domingo respectivamente) de abril de 2022 en el Complejo Turístico de Chapadmalal. El ingreso estará habilitado desde el viernes temprano; recomendamos que lleguen por la mañana para poder aprovechar el día y tener tiempo de instalarse antes de que comiencen las actividades. El cronograma prevé actividades hasta el domingo a la tarde. La cena del día 3 está incluida en el precio y puede consumirse en el comedor o llevarse como vianda. El egreso dependerá entonces únicamente de los arreglos que cada participante haya hecho para su retorno. 

¿Cuál es la tarifa, qué incluye y cómo se abona?

El alojamiento en el complejo es gratuito y el precio que debe abonarse es solo por las comidas de los tres días. La tarifa incluye desayuno, almuerzo y cena que se realizarán en el comedor del hotel. Consiste en un menú único que puede adaptarse a las necesidades alimenticias requeridas (vegetarianas, celíacas, hipertensas, etc).

COSTO TOTAL POR LOS TRES DÍAS:  valor general $ 2700 / pensionadas y jubiladas $ 1350  / discapacitadas  $ 0 

Para acceder a los descuentos, se deberá presentar la siguiente documentación: para jubiladas y pensionadas el último recibo de cobro de jubilación/pensión y para personas portadoras de discapacidades el certificado de discapacidad vigente.

Se abonará el total en un solo pago a través de Mercado Pago, mediante un link que será enviado vía mail luego de realizada la inscripción.

La tarifa NO incluye: bebidas, merienda ni colación, transporte y/o viáticos para arribar o irse del Complejo.

¿Cómo me inscribo y qué documentación se requiere?

Las inscripciones se habilitarán el martes 1 de febrero a las 18 hs y se realizarán a través de un formulario de Google donde se requerirán datos generales. 

Una vez enviado el formulario, recibirán un mail confirmando su recepción y un link de Mercado Pago. 

Para finalizar la inscripción deberán enviar: foto de ambos lados del DNI, comprobante de pago y documentación que acredite los descuentos para pensionadas, jubiladas y personas portadoras de discapacidad, en caso de que corresponda. 

Estas fotocopias deberán adjuntarse en respuesta al mail en un lapso de 48 hs de realizada la inscripción mediante el formulario. 

IMPORTANTE: la inscripción NO está finalizada hasta que sea enviada la documentación y el comprobante de pago. Completar el formulario NO GARANTIZA la plaza en el hotel. 

¿Cuántas personas participarán del Encuentro?

Podrán hospedarse  en el Complejo un total de 450 personas. Sin embargo, durante el día podrán ingresar otras 100 más, llegando a un total de 550 participantes. 

Aclaraciones sobre las participantes que no se hospedan en el complejo: 

Aquellas personas que no se hospeden en el Complejo Turístico de Chapadmalal pero sí vayan a participar de las actividades del encuentro, deberán inscribirse a través de otro formulario donde se les requerirán datos generales. Estas inscripciones se habilitarán luego de finalizadas las inscripciones de las pernoctantes. 

Para ellas, estará habilitado el servicio de comedor abonando la tarifa correspondiente directamente al momento de utilizar el servicio. Contarán con el mismo menú fijo que las personas que sí pernocten en el complejo, con la posibilidad de modificarlo por particularidades alimenticias. El valor es igual al que abonarán las personas que duerman en el complejo (chequear en apartado anterior), pudiendo también acceder a los descuentos mencionados. 

¿Cómo son las instalaciones y las habitaciones?

Los hoteles son categoría B. Cuentan con una planta baja con amplios espacios comunes, comedor, auditorio y espacios para realizar actividades. En la planta alta se encuentran las habitaciones que son compartidas para entre 2 a 4 personas. Las camas son cucheta, con posibilidad de desarmarse en dos camas individuales bajas. Los baños son compartidos. 

El hotel cuenta con ascensor y baños adaptados para personas portadoras de discapacidades motrices. 

El complejo cuenta con amplios espacios comunes aptos para realizar las actividades del evento. No se dispone de equipos de imagen y/o sonido para dichas actividades. 

Dentro del complejo hay pequeños locales para comprar yerba, galletitas, etc. 

¿Cómo son las instalaciones y las habitaciones?

Los hoteles son categoría B. Cuentan con una planta baja con amplios espacios comunes, comedor, auditorio y espacios para realizar actividades. En la planta alta se encuentran las habitaciones que son compartidas para entre 2 a 4 personas. Las camas son cucheta, con posibilidad de desarmarse en dos camas individuales bajas. Los baños son compartidos. 

El hotel cuenta con ascensor y baños adaptados para personas portadoras de discapacidades motrices. 

El complejo cuenta con amplios espacios comunes aptos para realizar las actividades del evento. No se dispone de equipos de imagen y/o sonido para dichas actividades. 

Dentro del complejo hay pequeños locales para comprar yerba, galletitas, etc. 

Información importante respecto al COVID-19

Es necesario contar con el Pase Sanitario (esquema de vacunación completo). En todo momento seguiremos el protocolo de cuidado establecido por el Ministerio de Salud de la Nación, que consiste en el uso de barbijo en todos los espacios comunes, lavado de manos constante, ventilación de los ambientes y distanciamiento social. En el complejo encontrarán alcohol en gel que es importante usar. 

En caso de presentar síntomas compatibles con covid deberán informarlo en la sala de primeros auxilios. El complejo cuenta con un centro de testeo y un centro médico. 

El viaje es reembolsable en caso de COVID-19 positivo certificado.

Primer encuentro

Tecnópolis

Ir a Arriba